Posts Tagged ‘transporte

19
Sep
12

Aquí tiene su cambio

Si bien el uso de tarjetas de crédito y débito se ha popularizado alrededor del mundo, todavía hay compras pequeñas que realizamos con dinero contante y sonante.

Por ejemplo, para utilizar el transporte público, ya sea un bus o un taxi, generalmente no podemos realizar el pago de otra forma que no sea en efectivo.

Pues bien al ir en bus, a veces es preferible llevar lo justo, y es que ocurre algo particular. Pareciera que guardan las monedas de menor denominación para darte el cambio. Ni se te ocurra pagar con un billete grande, porque tomaría tiempo y cuando te bajas del bus, y si no eres demasiado confiado al contar es probable que te falte dinero.

El caso de los taxis, al menos por este lado del mundo es algo más complicado. El taximetro marca un valor específico, y al momento de pagar, el señor conductor redondea a su buen saber y entender, obviamente a beneficio suyo. También es muy común que nunca lleve consigo demasiadas monedas y/o billetes con lo cual es muy usual que te pida que tengas disponible un valor aproximado al que sueles pagar en esa ruta.

Pensando en este asunto del “cambio”, también me surgió la duda. Cuando haces tus compras en el mercado, supermercado o tienda, con la prisa ¿te das el trabajo de contar que el cambio sea el correcto hasta el último centavo? o ¿prefieres confiar ciegamente en la honestidad y habilidad con los números del vendedor o cajero?

Imagen

En lo personal puedo decir que me ha pasado que el cambio ha sido incorrecto, ya sea de más o de menos. Y solo me he dado cuenta cuando necesito realizar otra compra o pago y me sobra o me falta dinero.

Habría que convertir en hábito contar el dinero que recibimos cuando pagamos algo, pues podemos perjudicar a otros o salir perjudicados, aunque más no sea por unas cuantas monedas.

13
Sep
12

¿Por qué prefiero la bici al bus?

ImagenDesde pequeña la bicicleta me llamó la atención. Aprendí lo básico gracias a mi padre y hasta ahí… fueron unos pocos años de usarla más como un juguete.

Pasaron los años y luego por motivos económicos tuve que optar por la bici como modo de transporte de mi casa al trabajo y viceversa.

Al adentrarme en este nuevo mundo de ciclismo urbano, empecé a descubrir que habían otras personas que compartían mi afición.

Me aventuré a tomar un par de clases de ciclismo. Lo primero fue aprender a usar los cambios y luego algunos truquillos básicos para mantener el equilibrio. Normas básicas de convivencia vial, mecánica básica y algunos tips.

Empecé a asistir a la masa crítica una vez al mes, a paseos nocturnos en bicicleta, situaciones que me dieron más confianza.

Estuve tan involucrada que por cerca de un año trabajé para una ONG que promueve la Bicicleta como modo de transporte alternativo.

Cosas de la vida, cambié de trabajo y si bien la distancia no era demasiada, no tenía donde dejar mi vehículo no motorizado. 

Retomé lo que no quería: El bus. ¿Y qué implica movilizarse en bus? Al menos aquí, implica ir como en lata de sardinas, con malos humores y olores, frenazos, gritos, insultos… La gente está estresada, el conductor también y eso se percibe en el ambiente.

Hace pocos meses se anunció la solución a mis problemas: La bicicleta pública.

Pensada para viajes cortos de no más de 45 minutos, con estaciones ubicadas estratégicamente en el hipercentro de la ciudad. Con una membresía anual de $25.- puedes acceder a este servicio. 

¡Obviamente no dudé en suscribirme!

Hace 2 días, recibí mi carnet y ayer fue mi primer día de uso de la Bicicleta Pública en mi ciudad.

La noche anterior, como si fuera primer día de colegio, había colocado en un bolso mi casco, mis guantes y mi sujetabastas.

Relativamente temprano, caminé algunas cuadras hasta la parada más cercana con una sonrisa dibujada en mi rostro.

Al llegar, muy amablemente me atendió una joven que incluso me ayudó a acomodar mis cosas en la canastilla.

Me subí a la bici 393, empecé a pedalear y sentí algo increíble, una completa y absoluta sensación de LIBERTAD.

Casi había olvidado lo maravillosa que puede ser la vida, desde una bicicleta.

Fue un trayecto breve de 30 minutos, los mejores que he vivido rumbo a mi oficina en este tiempo.

No digo que no vuelva a subirme en un bus, porque también a veces es necesario, pero definitivamente prefiero el ciclismo urbano.

14
Abr
11

El Pasaje de Bus

Al parecer los transportistas en Ecuador, se han sentido “afectados” por las modificaciones a la ley de tránsito y ahora plantean una revisión a las tarifas de los pasajes de bus. Honestamente, el servicio es tan deplorable, que a menos que no se planteen cambios de fondo, no pagaría ni un centavo  más. Apretujad@s, maltratad@s, empujad@s, siendo testigos día a día de cómo juegan a las carreras unos con otros, exponiendo su vida y la de todos los pasajeros. Un buen servicio, podría merecer una revisión de tarifas, pero argumentar que una ley más estricta les afecta y que para cambiar su actitud deben cobrar más es realmente ser sin vergüenza.




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